Noche Oscura en Lima – Chapter 35

Un ligero vapor blanco salía del hondo abismo, pero al levantarse el sol el vapor fué desapareciendo rápidamente. Grant no quería dejar la mesa de piedra hasta que los rayos del sol hubieran bajado a lo más hondo del abismo. Cuando al fin quedó bien iluminado, vió que era mucho más profundo de lo que se había imaginado. Los árboles se hallaban tan reducidos y mezclados por la distancia que el fondo parecía estar pintado de verde. No había señal alguna de O’Higgins.

–Señor Grant, –dijo Inambari– yo tengo la costumbre de comer por lo menos tres veces al día, (se lo digo a Vd. en confianza) y ya hace más de cuatro días que no como bien ni una. Tengo el estómago completamente vacío.

Grant rompió a reír.

–Basta, amigo. Harto bien le entiendo, y en cuanto lleguemos al lugar donde dejamos las llamas, puede comer todo cuanto quiera. Haga Vd. el favor de soltarle los pies a ése para que pueda andar.

El tercer día por la tarde volvieron a ver las blancas casas del Cuzco.

–Aunque pronto vas a reunirte con tu novia, me parece que andas un poco triste, amigo. ¿Qué te pasa? –dijo Grant a González.

–Pues nada. Pensaba en el retrato de mi madre. No puedo menos de sentir que me lo hayan destruído. Ese daño no puede repararse con todo el oro del mundo. . . Y el mapa, siento haberlo perdido.

–En cuanto al retrato, Pablo, no lo destruyeron completamente.

–¡Enrique! ¿qué quiere decir eso?

–Yo tengo el retrato. Está en casa, en la caja de hierro.

–¡A Dios gracias! –exclamó González.

–Lo echaron al fuego, pero no le falta más que la parte inferior, de modo que la cara de tu madre queda sin daño alguno.

Mientras caminaban hacia la ciudad, Grant le contó a su amigo todo lo que había pasado desde la noche en que desapareció éste. Al decirle cómo había encerrado en el cuarto a O’Higgins y el perro, González se echó a reír.

–¿De modo que hallaste el retrato en aquella casa? Pero ¿cómo supiste que yo estaba allí? –preguntó González.

–Me ayudaba un detective, Pablo. En cuanto lleguemos a Lima voy a presentarte a Tomás Cano. Así se llama el detective que nos condujo, a Salinas y a mí, a aquella casa.

–Tendré mucho gusto en conocerle y en darle las gracias. Me ha hecho un favor que no puede pagarse sino con la amistad.

Grant también pensaba en el retrato. Trataba de recordar algo. . . algo que se le había ocurrido al encontrar el retrato medio destruído. De pronto exciamó:

–¡Ah! lo tengo . . . creo que lo tengo.

–¿Qué tienes, Enrique? –preguntó González.

–Te lo dire más tarde, cuando lleguemos a Lima.

Carlota, al verlos entrar en el hotel, se echó en brazos de su novio llorando de alegría.

–No llores, amor mío. Ya no hay cuidado –dijo González, besándole la frente.

Grant bajó a la calle, donde le esperaba Inambari. Conforme a lo convenido, le entregó cien soles para que pagase al dueño de las llamas.

–Y ahora, amigo mío, quiero darle a Vd. otros cien soles. Nos ha servido muy bien y se lo agradecemos muchísimo.

–Mil gracias, señor Grant, pero yo no puedo aceptarlos. Ocho días a cinco soles diarios son cuarenta. Era lo convenido y no acepto más. Yo soy hombre de bien y tengo conciencia. Además me he divertido mucho, y si me fuera sin dinero quedarla satisfecho.

–Como usted quiera, amigo. Y ahora, adiós. Tengo que ordenar mis asuntos para la vuelta a Lima. Pensamos tomar el tren de la mañana.

–No diga Vd. “adiós” sino “hasta luego,” señor Grant. Iré a la estación mañana por la mañana a despedirles a Vds.

–Pues entonces, hasta luego, Inambari.


Exercises

A.Memorize.

  • conforme a – in accordance with
  • dar las gracias – to thank
  • divertirse mucho – to have a very good time
  • echar al fuego – to throw into the fire
  • harto bien – very well
  • hasta luego – so long
  • lo más hondo – the deepest part
  • no había señal alguna – there was no sign whatever
  • pintado de verde – painted green
  • ¿Qué te pasa?– What’s the matter with you?
  • tengo el estómago vacío – my stomach is empty
  • todo cuanto – all that
  • tres veces al dia – three times a day
  • ya no hay cuidado – there is no longer anything to worry about

B. Prepare to give orally a résumé of chapter 22.

C. Answer in Spanish.

  1. Cuando el abismo quedó bien iluminado, ¿qué vió Grant?
  2. ¿Qué costumbre tenía Inambari?
  3. ¿Cómo tenía el estómago?
  4. ¿Por qué mandó Grant a Inambari que soltase los pies del preso?
  5. ¿Cuándo volvieron a ver las blancas casas del Cuzco?
  6. ¿Dónde había dejado Grant el retrato?
  7. ¿Qué le contó Grant a su amigo mientras caminaban hacia la ciudad?
  8. ¿Qué hará Grant en cuanto lleguen a Lima?
  9. ¿Qué hizo Carlota al verlos entrar en el hotel?
  10. ¿Por qué se negó Inambari a aceptar los cien soles?

D. Use each of the expressions of A in an original sentence, and translate into English.

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